Si alguien pregunta qué es el Sufismo, que tipo de religión es, la respuesta es que el Sufismo es la religión del corazón, la religión en la cual el asunto de primera importancia es el de buscar a Dios en el corazón de la humanidad.
Existen tres formas de buscar a Dios en el corazón del hombre. La primera es reconocer lo divino en cada uno y ser considerado con toda persona con que entremos en contacto, en nuestro pensamiento, palabra y acción. La personalidad humana es muy delicada. Mientras más viviente sea el corazón, más sensible es; pero aquello que causa sensibilidad es el amor en el corazón y amor es Dios. La persona cuyo corazón no es sensible no tiene sentimientos; su corazón no vive, esta muerto. En ese caso el Espiritu Divino esta enterrado en su corazón. Una persona que siempre esta preocupada de sus propios sentimientos esta tan absorbida en sí misma que no tiene tiempo de pensar en otros. Toda su atención esta centrada en sus sentimientos. Se compadece de sí misma, se preocupa de sus propios dolores y nunca se abre a los demás. Aquel que se da cuenta de los sentimientos de la persona con la que entra en contacto, practica la primera y esencial moral del Sufismo.
La siguiente forma de practicar esta religión es pensar en los sentimientos de quien no esta con uno en ese momento. Uno puede sentir por quienes están presentes pero uno frecuentemente se niega a sentir por aquellos que están fuera de nuestra vista. Uno habla bien de alguien que esta al frente pero es mejor hablar bien de él cuando este ausente. Uno se solidariza con el problema de quien esta con uno en ese momento, pero es mas digno de alabanza quien se solidariza con quien esta lejos.
El tercer camino de entender el principio Sufi es el de reconocer en los propios sentimientos el sentimiento de Dios, el de entender cada impulso de amor que surge de nuestro corazón como dirigido por Dios, entender que el amor es una Divina chispa en nuestro corazón, y el de insuflar esa chispa hasta que surja la llama que ilumine el camino de la propia vida.
El símbolo del Movimiento Sufi, que es un corazón alado, denota su ideal. El corazón es tanto terrenal como celestial. El corazón es un receptáculo del espíritu Divino en la tierra y cuando guarda el Divino espíritu, se dirige hacia los cielos; el dibujo de las alas asciende. La luna creciente en el corazón simboliza respuesta. Es el corazón que responde al espíritu de Dios quien asciende. La luna creciente es un símbolo de respuesta porque la luna crece a su máximo respondiendo más y más al sol a medida que este progresa. La luz que uno ve en la luna creciente es la luz del sol. A medida que toma más luz con su creciente respuesta, así se llena mas de la luz del sol. La estrella en el corazón representa la chispa divina que es reflejada en el corazón del hombre como amor y que guía al creciente hacia su plenitud.
El mensaje Sufi es un mensaje actual. No trae teorías ni doctrinas que añadir a aquellas ya existentes y que confunden la mente humana. Lo que el mundo necesita es el mensaje de amor, armonía y belleza y su ausencia es la única tragedia en la vida. El mensaje Sufi no trae una nueva ley; despierta en la humanidad el espíritu de hermandad, con tolerancia de parte de cada uno por la religión del otro, con perdón de cada uno por la falta del otro. Enseña consideración para que se cree y mantenga armonía en la vida; enseña servicio y sentido de utilidad; solo estos pueden hacer la vida en el mundo fructífera y en esto radica la satisfacción de toda alma.
( El mensaje Sufi, cap.9: 19-20 )
El corazón es la puerta de Dios; tan pronto como golpeas, viene la respuesta.
( Proverbios completos. 208 )
La clave de toda felicidad es el amor de Dios.
( Proverbios completos. 208 )
Hazrat Inayat Khan
Existen tres formas de buscar a Dios en el corazón del hombre. La primera es reconocer lo divino en cada uno y ser considerado con toda persona con que entremos en contacto, en nuestro pensamiento, palabra y acción. La personalidad humana es muy delicada. Mientras más viviente sea el corazón, más sensible es; pero aquello que causa sensibilidad es el amor en el corazón y amor es Dios. La persona cuyo corazón no es sensible no tiene sentimientos; su corazón no vive, esta muerto. En ese caso el Espiritu Divino esta enterrado en su corazón. Una persona que siempre esta preocupada de sus propios sentimientos esta tan absorbida en sí misma que no tiene tiempo de pensar en otros. Toda su atención esta centrada en sus sentimientos. Se compadece de sí misma, se preocupa de sus propios dolores y nunca se abre a los demás. Aquel que se da cuenta de los sentimientos de la persona con la que entra en contacto, practica la primera y esencial moral del Sufismo.
La siguiente forma de practicar esta religión es pensar en los sentimientos de quien no esta con uno en ese momento. Uno puede sentir por quienes están presentes pero uno frecuentemente se niega a sentir por aquellos que están fuera de nuestra vista. Uno habla bien de alguien que esta al frente pero es mejor hablar bien de él cuando este ausente. Uno se solidariza con el problema de quien esta con uno en ese momento, pero es mas digno de alabanza quien se solidariza con quien esta lejos.
El tercer camino de entender el principio Sufi es el de reconocer en los propios sentimientos el sentimiento de Dios, el de entender cada impulso de amor que surge de nuestro corazón como dirigido por Dios, entender que el amor es una Divina chispa en nuestro corazón, y el de insuflar esa chispa hasta que surja la llama que ilumine el camino de la propia vida.
El símbolo del Movimiento Sufi, que es un corazón alado, denota su ideal. El corazón es tanto terrenal como celestial. El corazón es un receptáculo del espíritu Divino en la tierra y cuando guarda el Divino espíritu, se dirige hacia los cielos; el dibujo de las alas asciende. La luna creciente en el corazón simboliza respuesta. Es el corazón que responde al espíritu de Dios quien asciende. La luna creciente es un símbolo de respuesta porque la luna crece a su máximo respondiendo más y más al sol a medida que este progresa. La luz que uno ve en la luna creciente es la luz del sol. A medida que toma más luz con su creciente respuesta, así se llena mas de la luz del sol. La estrella en el corazón representa la chispa divina que es reflejada en el corazón del hombre como amor y que guía al creciente hacia su plenitud.
El mensaje Sufi es un mensaje actual. No trae teorías ni doctrinas que añadir a aquellas ya existentes y que confunden la mente humana. Lo que el mundo necesita es el mensaje de amor, armonía y belleza y su ausencia es la única tragedia en la vida. El mensaje Sufi no trae una nueva ley; despierta en la humanidad el espíritu de hermandad, con tolerancia de parte de cada uno por la religión del otro, con perdón de cada uno por la falta del otro. Enseña consideración para que se cree y mantenga armonía en la vida; enseña servicio y sentido de utilidad; solo estos pueden hacer la vida en el mundo fructífera y en esto radica la satisfacción de toda alma.
( El mensaje Sufi, cap.9: 19-20 )
El corazón es la puerta de Dios; tan pronto como golpeas, viene la respuesta.
( Proverbios completos. 208 )
La clave de toda felicidad es el amor de Dios.
( Proverbios completos. 208 )
Hazrat Inayat Khan
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